domingo, 28 de noviembre de 2010

Marco Teorico




MARCO TEORICO
¿Qué es un gimnasio?
Un gimnasio es un lugar que permite realizar deporte y ejercicio en un recinto cerrado. Se puede practicar desde los dieciséis años en algunos países, como en España, Argentina, Colombia, México, Portugal, Canadá, Estados Unidos y Reino Unido se utiliza esta palabra para referirse a estos recintos. En alemán Gymnasium, significa escuela secundaria.
La palabra gimnasio deriva de la palabra griega Gym, que significa desnudo. La palabra griega Gymnasium significa "lugar donde ir desnudado", y se utilizaba en la Antigua Grecia para denominar el lugar donde se educaban los chicos jóvenes. En estos centros se realizaba educación física, que se acostumbraba a practicar sin ropa, de la misma manera que los baños y los estudios.

Para los griegos, la educación física era tan importante como el aprendizaje cognitivo. Muchos de estos gimnasios griegos tenían bibliotecas que se podían utilizar después de un baño relajado.

Para los griegos, la educación física era tan importante como el aprendizaje cognitivo. Muchos de estos gimnasios griegos tenían bibliotecas que se podían utilizar después de un baño relajado.

Los primeros gimnasios exteriores de Alemania surgieron gracias al trabajo del profesor Friedrich Jahn y el grupo de los Gimnásticos (Turners, en alemán), un movimiento político del siglo XIX. El primer gimnasio interior fue, muy posiblemente, el de Hesse, construido el año 1852 y auspiciado por Adolph Spiess, un entusiasta del deporte a las escuelas.
En los Estados Unidos, el movimiento de los Gimnásticos apareció a mediados del siglo XIX y a principios del siglo XX. El primer grupo fue formado a Cincinnati, el año 1848, que construyó muchos gimnasios, por jóvenes y adultos, alrededor de Cincinnati y St. Louis, que tenían una buena parte de población de ascendencia germánica.
El apogeo de los gimnasios de las escuelas, los institutos y de las asociaciones cristianas fueron eclipsando el movimiento de los Gimnásticos. El gimnasio de la Universidad de Harvard, del año 1820, se considera el primero de los Estados Unidos. Como la mayoría de los gimnasios de la época, estaba equipado con aparatos y máquinas para realizar ejercicio. La academia militar de los Estados Unidos también construyó un gimnasio a West Point, de la misma manera que lo hicieron muchos institutos y campus universitarios.
La Asociación Cristiana de Jóvenes (Young Men's Christian Association, YMCA) apareció en Boston el año 1851. Diez años más tarde, unas doscientas YMCA estaban repartidas por todo el territorio. La mayoría de ellas tenían su propio gimnasio para hacer deporte y jugar.
Los años 20 fueron una década muy próspera en el que tiene a ver con la construcción de grandes escuelas y gimnasios. A lo largo del siglo XX, los gimnasios fueron evolucionando como concepto, hasta llegar a los gimnasios de máquinas, aparatos y ejercicios guiados de la actualidad.
Beneficios del deporte en la salud
El deporte entendido como actividad motriz representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y socio afectivo, no debemos analizarla únicamente desde el punto de vista biológico, sino que debemos asumir la repercusión que la misma posee sobre todas las dimensiones del ser humano.

Beneficios de la Actividad Física y el Deporte en la calidad de vida
Aunque los efectos positivos del deporte y la actividad física se conocen desde hace ya largo tiempo, su aplicación a la promoción de la salud de las personas sigue siendo limitada. Aparte de los impactos directos que tiene sobre el organismo (fortalecimiento del sistema cardiovascular, aumento de la masa muscular, mejoramiento del estado físico), el deporte contribuye al establecimiento de una relación positiva con el propio cuerpo y permite vivir experiencias de solidaridad y confianza que, a su vez, promueven la formación de una identidad (específica de género).

El deporte y las actividades físicas recreativas ofrecen un marco apropiado y aceptado para plantear a las personas el tema de sus propios cuerpos y su anatomía, así como cuestiones de nutrición. El deporte desempeña un papel especial porque apunta directamente a ellos y está ligado al mundo en que se desenvuelven. Los temas de salud suelen ser poco atractivos, pero las actividades recreativas constituyen un medio importante para entrar en confianza con ellos. El deporte brinda acceso a los individuos o a grupos existentes, o bien puede funcionar como punto de partida para la creación de nuevos grupos deportivos. Muchas culturas  se expresan a través de actividades deportivas tales como andar en monopatín, beisbol, yoga, artes marciales, fútbol de calle, ciertos tipos de danza (rave, break dance, techno, folklore, etc.), gimnasios o actividades artísticas (malabarismo, zancos) que pueden aprovecharse para la implementación de medidas del proyecto. Los impactos positivos a nivel individual son sobre todo el resultado de la propia actividad física. Las personas toman conciencia de sus fuerzas y sus limitaciones físicas, y eso les da un buen sentido de sus propios cuerpos que influye positivamente en su bienestar general. Esto es especialmente útil en culturas en las que hay pocas oportunidades abiertas. La diversión y la competición que van asociadas a las actividades deportivas ayudan a fortalecer la autoconfianza y la conciencia física de las personas, les permiten comprender sus propios cuerpos, y por ende a sí mismos, y fortalecen su personalidad, lo que constituye un requisito previo importante para el desarrollo de una actitud responsable. El deporte es positivo para la buena salud y el bienestar general.
Las actividades deportivas pueden promover a tres niveles complementarios:
• A nivel individual y en la experiencia del propio cuerpo.
• A nivel grupal y en el sentimiento de pertenecer a un grupo.
• A nivel del entorno social de las personas.
A nivel grupal, el deporte puede contribuir al desarrollo de confianza entre ellos. La persona debe ser capaz de confiar en los otros, experimentar un sentido de comunidad y conocer suposición dentro del grupo. Se fomenta también, además de la confianza, la responsabilidad para con uno mismo y con los otros. Dentro del grupo se desarrollan reglas, y las personas se familiarizan con alternativas a la violencia, la injusticia y la exclusión que con harta frecuencia experimentan en su entorno social inmediato. Aprenden a entablar relaciones leales que incluyen el respeto a la propia salud y a la de los demás.
El deporte y las actividades físicas hacen las veces de un foro abierto en el que los individuos y su entorno social adquieren valiosas experiencias en lo que respecta a enfoques específicos de género.
En general, el deporte ayuda a superar temores y tensiones y a resolver conflictos. La experiencia de saberse capaz de hacer algo bien y de tener una actividad recreativa sensata puede ayudar a los jóvenes que han dejado la escuela, y en especial a los desempleados, a no caer en subculturas criminales.


Gimnasios en diversos países

En Europa, El gimnasio privado se siente agraviado Estos centros piden facilidades y colaborar con el sector público para ofrecer salud a través de la actividad física. Además de pastillas, los médicos están empezando a recetar ejercicio físico a sus pacientes, tanto para prevenir como para tratar problemas de salud. Al contrario de lo que cabría esperar, esto no está beneficiando a los gimnasios, al menos no a todos. Los que pertenecen al sector privado se quejan de que las instalaciones públicas, las asociaciones vecinales y algunos centros culturales que también ofertan actividades deportivas ejercen una competencia desleal.
Supuestamente, este 'juego' 'sucio' comienza desde que se erige el polideportivo municipal. «No se construye en función de si ya hay otros gimnasios en la zona o de si es viable económicamente», relata Eduardo Méndez, presidente de la Federación Gallega de Empresarios de Gimnasios (FEGAEX).
No obstante, las infraestructuras públicas se planifican con varios años de antelación, según los planes urbanísticos y el uso permitido para cada suelo, de manera que este proceso que los gimnasios privados ven tan simple, en realidad, no lo es tanto.
Las tarifas son otro de los puntos de fricción entre estos dos sectores. Los privados no pueden ofertar precios tan económicos porque de lo contrario no cubren los costes de su inversión.
Y es que, para atraer a los clientes, estos empresarios han de ofertar instalaciones modernas y de diseño cuidado, así como actividades vanguardistas y equipamiento deportivo de última generación; algo que no es barato.
Sin embargo, «hay que tener en cuenta que, precisamente por tratarse de un bien público que repercute en un beneficio para la salud, los precios han de ser asequibles para todo el mundo. Esto no es un negocio; es un servicio y a veces hay que hacer sacrificios en cuanto a esa estética más espectacular», argumenta un responsable de instalaciones municipales de Madrid que prefiere no dar su nombre.
Además, desde el sector público se cuestiona la idoneidad de todas las ubicaciones elegidas por los empresarios privados para poner instalaciones deportivas.
«Naturalmente, no es bueno generalizar, pero algunos locales son auténticos cuchitriles que no cumplen con las exigencias mínimas de higiene, seguridad y acondicionamiento para llevar a cabo actividades de tipo físico», esgrime este mismo portavoz.
En cuanto a la cualificación de los profesionales que supervisan los ejercicios de los usuarios, así como los monitores que imparten las actividades dirigidas, también surgen discrepancias entre los polideportivos de titularidad privada y los públicos. Si bien para acceder a uno de éstos hace falta acreditar una formación y, en muchos casos, haber aprobado una oposición, en los primeros hay más 'manga' 'ancha' en ese sentido; algo que se convierte en un cajón de sastre cuando se supervisa el profesorado de asociaciones vecinales, en las que prima el voluntarismo más que la cualificación profesional.
No obstante, una de las dificultades que se encuentran los monitores de las instalaciones públicas es la masificación de sus clases y actividades, así como la falta de material.
MASIFICACIÓN
Los miembros de FEGAEX calculan que, mientras que un gimnasio privado tiene un monitor por cada 33 alumnos, una instalación pública tiene un profesional por cada 155 usuarios. «Eso, necesariamente, va en detrimento del servicio», apostilla el portavoz de esta entidad.
«Yo tengo que buscarme la vida para conseguir la música de mis clases, no hay suficientes bicicletas para hacer ciclismo y, para colmo, mis clases están masificadas, de manera que no puedo atender como me gustaría a todos los que acuden», corrobora Andrea, profesora de una instalación municipal.
En cualquier caso, ninguna de las partes quieren que la sangre llegue al río. «Simplemente queremos que se nos den más facilidades para ofrecer un servicio de calidad sin que nos suponga la ruina; es más, creemos que la alternativa más razonable es establecer acuerdos de colaboración entre los dos sectores para cubrir a todo el mundo», relata Méndez.
Por si todo esto fuera poco, la sociedad General de Autores (SGAE) y otras entidades similares (hasta ocho) también sacan su particular tajada cobrando el canon por la música de las clases (normalmente remezclas específicas para hacer ejercicio a un determinado ritmo).
«No nos negamos a pagar, pero creemos que lo lógico es una 'ventanilla' única y que la tarifa se ajuste a la naturaleza de la actividad y al poco tiempo que se utilizan las canciones», dicen en FEGAEX.
En nuestra sociedad el tener una buena apariencia física toma cada vez más importancia, sin embargo hoy en día el asistir continuamente a un gimnasio para lograrlo, va más allá de la vanidad de las personas; ya que están más consientes de que el ejercicio es una forma de prevenir enfermedades. Numerosos estudios han demostrado que las personas que se ejercitan por lo menos tres veces por semana, tienen menos posibilidades de desarrollar enfermedades coronarias.
El tener un cuerpo esbelto, tonificado pero además sano, es pues una prioridad para muchas personas, y también una excelente oportunidad de negocio para el emprendedor, ya que el mercado está muy receptivo y hay mucho potencial de crecimiento futuro.

De la institución a las teorías
Una primera ruptura llama nuestra atención. Se trata de una ruptura institucional: la reunión, a partir de 1975, de muchos investigadores en el INSEP, en un laboratorio de “sociología del deporte” la convergencia concertada de sus trabajos, la creación de una red nacional, frágil durante mucho tiempo pero que permitió intercambios de información y amplias concertaciones. Es necesario notar esta iniciativa relativamente independiente de la universidad, pues revela la aparición de una demanda social, sino política, desde el punto de vista de las ciencias humanas: las expectativas del INSEP respecto a esos nuevos investigadores acentuaron la importancia de los trabajos de campo y obligaron a generar espacios y lugares para las investigaciones, entrevistas y análisis sobre la practicas y los practicantes. Se trato simplemente de pedidos del Ministerio del Deporte ¿Quiénes son los practicantes del deporte? ¿Cuáles son los tiempos y lugares para sus prácticas? ¿Cuáles son las prácticas preferidas?
Esta orientación deliberada hacia situaciones concretas y detalladas ha constituido, por otra parte, un clima científico decisivo. Invocaba una sociología empírica: una división más visible que la anterior entre los trabajos con vocación científica y aquellos con vocación militante entre los que privilegiaban el testimonio y los que privilegiaban la convicción. Esa orientación instalo la conciencia más aguda, al igual que toda finalidad edificante o ética de la teoría, la de ennoblecer o desaprobar la práctica, por ejemplo, el elogio de la denuncia en el deporte especialmente, constituyendo un obstáculo para la trayectoria erudita. Posición evidentemente indispensable, recordada aquí de memoria.
Una segunda ruptura requiere mayor atención. Se trata de una ruptura teórica y no metodológica, lo cual imprime un sentido radicalmente nuevo a las investigaciones emprendidas. Tanto es así que esta ruptura, muy sensible desde fines de la década de los años setenta, tiende completamente a recurrir a los conceptos de una sociología precisa: la de Pierre Bourdieu. Uno de los grandes textos de este autor, La distinción, critica social del gusto, fue publicado en 1979. Los investigadores del INSEP conocían los artículos preparatorios para ese libro. Ellos frecuentaban el universo teórico y percibían las posibles aplicaciones.
Pero en 1978 ocurrió un encuentro determinante, cuando Bourdieu introdujo en el INSEP el Congreso de historiadores del deporte. Desde entonces se produjeron regulares y numerosos intercambios. Incluso existió un seminario sobre sociología del deporte en el INSEP, en 1979, animado durante algunos meses por Bourdieu. Los conceptos de Bourdieu se volvieron familiares para el conjunto de investigadores del lugar: los de “capital cultural”, “capital social”, “capital económico”; así como los de “campo” o el “habitus”. Esos conceptos impulsaron una nueva dinámica, orientando las investigaciones sobre el “que” de las practicas y el “quien” de los participantes. Pero sobre todo, estas categorías reforzaron y especificaron en Francia la relación tradicional entre prácticas deportivas y pertenencias sociales.
Un campo conceptual
Es necesario recordar los trabajos que se multiplicaron a partir de estos encuentros la originalidad, en este caso preciso, fue proyectar las prácticas deportivas como sistema: no solo la fragmentación caótica de los deportes o incluso su jerarquización lineal por ejemplo, de los mas a los menos elitistas sino su inclusión en un dispositivo causi reglado hecho de convergencias y oposiciones, de correspondencias y exclusiones.  
Capital cultural
El capital cultural puede existir en tres formas o estados: el estado interiorizado o incorporado, esto es en forma de disposiciones duraderas del organismo. En estado objetivado en forma de bienes culturales, cuadros, libros, diccionarios, instrumentos o maquinas que son resultado y muestra de disputas intelectuales, de teorías y de sus criticas; y finalmente en estado institucionalizado, una forma de objetivación que debe considerarse aparte porque, confiere propiedades enteramente originales al capital cultural que debe garantizarse.
Inicialmente el concepto de capital cultural se apareció en el curso de la investigación como una hipótesis teórica que permite explicar el desigual rendimiento de personas procedentes de otras clases sociales. Al olvidarse el capital cultural objetivado subsiste como capital simbólico y materialmente activo y efectivo solo en la medida en que la gente se haya apropiado de él y utilice como una arma y al parejo en las disputas que tiene lugar en el campo de la producción cultural y mas allá de este en el campo de las clases sociales. Allí los agentes ponen sus fuerzas en juego y obtienen beneficios en proporción a nivel de su capacidad para el dominio de capital cultural objetivado.
El capital cultural incorporado está sometido a las mismas barreras biológicas que su correspondiente portador. Pues bien la objetivación de capital cultural incorporado en forma de expresiones es precisamente un mecanismo para neutralizar esta carencia así puede por ejemplo, establecerse una diferencia entre capital cultural del autodidacta siempre sujeto a la carga de su demostración y el capital cultural académicamente sancionado y garantizado de forma legal mediante títulos que son independientes en la persona de su portador. El título académico es un sello de competencia cultural que confiere a su portador un valor convencional duradero y legalmente garantizado. La alquimia de la vida social a producido a partir de ahí de una forma de capital cultural que no solo relativamente independiente de la persona de su portador, sino también de del capital cultural  que este efectivamente posee en su momento terminado.
De acuerdo con el principio del todo o nada se institucionaliza una diferencia esencial y el último candidato y el primero suspenso, que se separa la competencia oficialmente reconocida y garantizada del simple capital cultural siempre sujeto a la carga de su demostración. En este caso uno puede ver claramente la magia creadora a este poder de inducir a las personas a ver y a crear a otro o en palabra a reconocer algo.
A través del título escolar o académico se confiere de conocimiento institucional al capital cultural poseído por una persona determinada mediante la fijación del valor dinerario para la expresión precisa de la obtención de un determinado título académico, resulta posible e incluso averiguar un tipo de cambio que garantiza la convertibilidad entre el capital cultural y el capital económico. Dado que el titulo es producto de una conversión del capital económico en capital cultural, la determinación del valor cultural del poseedor de un titulo, respecto de otros, se encuentra ligada indisolublemente al valor dinerario por el cual debe canjearse a dicho poseedor en el mercado laboral.
Capital social
El Capital Social es considerado la variable que mide la colaboración social entre los diferentes grupos de un colectivo humano, y el uso individual de las oportunidades surgidas a partir de ello, a partir de tres fuentes principales: la confianza mutua, las normas efectivas y las redes sociales.
El capital social mide, por tanto, la sociabilidad de un conjunto humano y aquellos aspectos que permiten que prospere la colaboración y el uso, por parte de los actores individuales, de las oportunidades que surgen en estas relaciones sociales. Una sociabilidad entendida como la capacidad para realizar trabajo conjunto, la de colaborar y llevar a cabo la acción colectiva.
El término de "capital social" proviene de una analogía con el de capital económico. De todas formas, su escasa fijación en la literatura social y económica hace que sea un tanto difícil de consensuar. En un comienzo, fue usado a principios del siglo XX en pedagogía. No fue retomado hasta la década de 1960 cuando se empezó a usar para teorías de desarrollo económico. Normalmente en los modelos económicos tradicionales este concepto es totalmente ignorado, pero en los años 1980 volvió a tomar importancia. Fue usado por muchos autores en sociología y modelos de economía alternativos.
Se podría resumir como "no sólo es importante qué conoces, si no a quién". Fukuyama, lo define como la norma que hace que exista cooperación entre dos partes. Autores importantes son Putnam 1993 y Coleman 1988.
En lo que se refiere al valor colectivo de las redes sociales, es considerado para la formulación de políticas en muchas organizaciones; incluso siendo recientemente reconocido por instituciones tales como el Banco Mundial (aunque con algunas reservas al concepto).
Afinando los matices del concepto, el capital social no tiene por que necesariamente producir cosas buenas, puede generar discriminación sobre individuos o grupos. A veces el capital social puede tener connotaciones negativas, como en el caso de mafias diversas (los contactos y redes sociales creados entre varias personas pueden idear cosas consideradas negativas por una sociedad, como el crimen).
Sin embargo, como hemos apuntado, en los últimos años se han destacado tres “fuentes” principales del capital: la confianza mutua, las normas efectivas y las redes sociales. A pesar de las posibles diferencias en la forma de definir y medir estos atributos, el capital social siempre apunta hacia aquellos factores que nos acercan como individuos y a cómo este acercamiento se traduce en oportunidades para la acción colectiva y el bienestar del grupo.
Bourdieu introduce de hecho una cuarta especie de capital: el capital simbólico. Se trata de ciertas propiedades que parecen inherentes a la persona misma del agente, como la autoridad, el prestigio, la reputación, el crédito la fama, la notoriedad, la honorabilidad, el buen gusto, etc.
Simbólico no es más que el capital económico o cultural en cuanto conocido y reconocido. (1987: 160).
Un campo es un espacio social de acción y de influencia en el que confluyen relaciones sociales determinadas. Estas relaciones quedan definidas por la posesión o producción de una forma específica de capital, propia del campo en cuestión. Cada campo es de mayor o menor medida autónomo; la posición dominante o dominada de los participantes en el interior del campo depende en algún grado de las reglas específicas del mismo. El conjunto estructurado de los campos que incluye sus influencias reciprocas y las relaciones de dominación entre ellos define la estructura social.
Un campo es un sector determinado de la actividad social (estructuras simbólicas); ejemplos específicos de campos analizados por Bourdieu o sus discípulos han sido el arte, el sistema educativo, los medios de comunicación de masas o el mercado de la vivienda. En cada uno de estos sectores, los individuos participantes desarrollan actividades como por ejemplo la producción de obras de arte o la gestión de galerías de arte, pero también la crítica artística, la visita a museos, las conversaciones sobre arte o la posesión de objetos más o menos artísticos en las que ponen en juego los recursos de los que disponen sus habilidades para hacer, entender o apreciar lo artístico, buscando obtener los bienes que sólo este campo específico puede proveer.
La noción de campo está fundada sobre la teoría marxista de que la sociedad está definida por la lucha de clases; aunque se aparta en numerosos puntos cruciales del marxismo, Bourdieu conserva el principio de que las divisiones sociales no son posiciones continuas sobre una gradación numérica en que los ricos se distinguirían de los pobres simplemente por poseer una mayor cantidad de dinero sino relaciones estructuradas entre distintos roles en las actividades de producción, distribución y consumo, que se determinan mutuamente. La forma específica de esas determinaciones está dada por las reglas o principios del campo.
Habitus
El habitus es la generación de prácticas que están limitadas por las condiciones sociales que las soporta, es la forma en que las estructuras sociales se graban en nuestro cuerpo y nuestra mente, y forman las estructuras de nuestra subjetividad. Aparentemente el habitus parece algo innato, aunque se forma de esquemas de percepción y valoración de una estructura social. Hace referencia a aquello que se ha adquirido y se incorpora en el cuerpo de forma duradera. De esta concepción Bourdieu intenta romper con el dualismo existente hasta el momento entre el fisicalismo objetivista sin sujeto y el subjetivismo fenomenológico sin estructura.
Es el punto en el que convergen la sociedad y el individuo, pues es una ola, que por un lado nos dice la manera a ser, o es la manera en la que uno ya ha asimilado tal vez de manera inconsciente sus patrones y la voluntad de uno propio y de querer, o no, modificar ese habitus. El producto de una empresa de aprendizaje que todos los campos sociales utilizan para ejercer control y apropiación.
El habitus de clase vendría siendo la posición del agente dentro de la estructura de una clase social, donde el individuo contribuye a su producción y reproducción de este mismo sistema de relaciones entre las clases. No es un simple estilo de vida que se deriva de pertenecer a una clase sino que implica la totalidad de nuestros actos y pensamientos, pues es la base con la cual tomamos determinadas decisiones. La base de todas nuestras acciones es el mismo habitus de clase. Es el pilar que conforma el mero conjunto de conductas y juicios aprendidos aunque pareciese que es lo “natural”, como lo llama Bourdieu, en nosotros: nuestros gestos, gustos, lenguaje, etc. Por ello las personas de determinadas clases sociales comparten los mismos gustos que aquellos que se encuentran en su mismo habitus social, estas afinidades colectivas.
Poder
Como todo buen juego, lo que hacemos es competir. Ahora, cada campo genera su capital. Cada agente trata de acrecentar sus capitales, usando las distintas estrategias que cada grupo que en cada campo se encuentra para seguir incrementando su capital, es esto mismo lo que da pie a las jerarquías y a las revoluciones. Generando estructuras para seguir con su capital, es decir con el poder.
Podemos ver entonces, que cada campo trata de acrecentar su poder valiéndose de su capital y al tratar de salvaguardarlo se generan los conflictos. Así es como se va tejiendo esta relación entre las estructuras e historia, entre diacronía y sincronía. Sus comportamientos como el motivo se van conformando mutuamente. El poder aparece ya como un elemento de distracción que no podemos ignorar. Podríamos concluir que es aquella lucha que se genera tanto entre clases, individuos, ideologías, para conservar el mismo y acrecentar algún capital.
Ley 729 de 2001:
Artículo 4°: “Los Centros de Acondicionamiento y Preparación Físico, CAPF, deberán contar con las instalaciones adecuadas para la realización de los diferentes programas. Cada una de sus áreas poseerá la implementación necesaria para el desarrollo de los mismos, previstos de servicio médico, fisioterapéutico, nutricional y demás servicios que las autoridades soliciten para su funcionamiento.”
Artículo 5°:“Corresponde al ente deportivo municipal o distrital (IDRD) velar porque los servicios prestados en estas organizaciones se adecuen a las condiciones de salud, higiene y aptitud deportiva, atendidas por personal altamente capacitado, médico, nutricionista, fisioterapeutas, educadores, físicos, licenciados, técnicos o tecnólogos en deporte y educación física entre otras y con una implementación diseñada técnicamente para este fin; los usuarios de los CAPF recibirán servicios de salud como: Prevención, atención, recuperación, rehabilitación y control.” 
“La vigilancia y control de los servicios, convenios, contratos, títulos y demás circunstancias afines en materia de salud se prestará por la respectiva Secretaría de Salud Municipal o Distrital o quien haga sus veces; se pasará a los entes deportivos municipales o distritales para que pueda expedir las certificaciones que acrediten su funcionamiento permanente.” 
“En cualquier incumplimiento certificado por los organismos de salud para la prestación del servicio médico acarreará las sanciones establecidas en la legislación nacional o la imposibilidad de que los Centros de Acondicionamiento y Preparación Físico, CAPF, presten su servicio.” 
“En cualquier momento podrán las Secretarías de Salud o quien haga sus veces en el respectivo municipio realizar las visitas de control para supervisar que se preste eficientemente el servicio médico.”
Artículo 10: Artículo transitorio. Podrán mientras se reglamenta esta ley autorizarse el funcionamiento temporal de los Centros de Acondicionamiento y Preparación Físicos, CAPF, con la presentación de los documentos requeridos por las autoridades respectivas y los requisitos de los entes deportivos, municipales y distritales. Después del primer año de vigencia de esta ley y su reglamentación (2009) solo podrán funcionar con el lleno total de los requisitos exigidos.
Ley 181 de 1995:
ARTÍCULO 81. “Las academias, gimnasios y demás organizaciones comerciales en áreas y actividades deportivas de educación física y de artes marciales, serán autorizados y controlados por los entes deportivos municipales conforme al reglamento que se dicte al respecto. Corresponderá al ente deportivo municipal o distrital, velar porque los servicios prestados en estas organizaciones se adecuen a las condiciones de salud, higiene y aptitud deportiva.”
Artículo 4°:“Los Centros de Acondicionamiento y Preparación Físico, CAPF, deberán contar con las instalaciones adecuadas para la realización de los diferentes programas. Cada una de sus áreas poseerá la implementación necesaria para el desarrollo de los mismos, previstos de servicio.
Art. 4 Lit. 7: “Contar con sistema de evaluación y seguimiento.”
Artículo 7: Control y seguimiento: “Los gimnasios deberán tener en archivo permanente los certificados de aptitud física de sus usuarios. Controlaran y exigirán su renovación no permitiendo la práctica de actividades físicas a las personas que no cuenten con certificado vigente.”
Características que debe tener un gimnasio, para ofrecer un servicio de calidad
1.- Proximidad. Es muy importante que esté cerca de tu casa o de tu oficina, así la forma de llegar no será un problema.
2. Variedad de horarios. Si eres de esas personas que nunca sabe a qué hora terminará su jornada laboral o cuando tendrá un hueco para ir al gimnasio, es fundamental que esté abierto desde temprano hasta última hora de la tarde para que se ajuste a tu agenda diaria y tengas la posibilidad de acudir en cualquier momento del día.
3. Buenas instalaciones. Debe contar con un mínimo de máquinas para ejercicios cardiovasculares: cintas, bicicletas, steps, elípticas... Para los ejercicios de musculación de miembros inferiores tiene que haber prensas, extensión de cuádriceps, glúteos, caderas... Para los miembros superiores debe ofrecer máquinas para espalda y para tríceps y bíceps; para pesos libres son necesarias mancuernas, steps, bancos para abdominales y lumbares, colchonetas y discos sueltos de diferentes pesos.
4. Buenos profesionales. Son fundamentales buenos técnicos que te aconsejen y te preparen tus rutinas de entrenamiento y que te motiven en las clases colectivas.
5. Piscina. Si lo que buscas es fortalecer tu espalda o te gustan las actividades acuáticas como el aquaeróbic, debes buscar un gimnasio con esta instalación.
6. Limpieza. Debe estar limpio y cuidado. En un gimnasio es muy importante la higiene.
7. Buen ambiente. Es muy común que en el gimnasio, si lo deseas, puedas hacer "pandilla" con la que además de hacer ejercicio también te diviertas.
8. Vestuarios. La zona donde cambiarte debe contar con taquillas individuales donde puedas dejar tus objetos personales. A las duchas no debe faltarle el agua caliente y es preferible que sean individuales. Si además el gimnasio cuenta con sauna y sala de masajes para la relajación después del ejercicio, mucho mejor.
9. Salas. La zona de entrenamiento debe estar muy bien ventilada y el espacio entre máquina y máquina debe ser el suficiente para no molestar al que está trabajando al lado.
10. Precios. Suelen rondar los 50-60 euros las tarifas para todos los días con horario interrumpido desde la mañana hasta por la tarde y los 30 euros las tarifas de sólo mañana. Si te ofrecen diferentes precios adaptados a horarios, te puede interesar.
11.- Clases ilimitadas: que el alumno pueda tomar el número de clases que quiera durante el mes, habiendo pagado su mensualidad.
12.- Rotación de instructores para evitar la monotonía y aumentar el entusiasmo de los clientes.
13.- Establecer un plan semanal de rutina. Trabajar diferentes partes del cuerpo con accesorios y equipos diferentes durante toda la semana, esto hace más efectivas las clases.
14.- Puntualidad: para evitar lesiones por falta de calentamiento o pérdida de tiempo del usuario.
15.- Instructores calificados: profesores con certificado de estudio y con experiencia en impartir clases.
16.- Atención personalizada, de manera que el instructor atienda a las necesidades específicas del cliente, al mismo tiempo que supervise que los ejercicios se hagan bien.
Anteriormente los gimnasios estaban enfocados a los típico culturista que solo buscaba ganar más masa muscular. Hoy en día, son un espacio para todas aquellas personas que buscan cuidarse y practicar un poco de ejercicio.
 El equipo adecuado para las actividades contempla:
  • Mancuernas.
  • Pesas.
  • Sillas para abdominales.
  • Barras.
  • Discos de distintos pesos.
  • Caminadoras.
  • Bicicletas fijas.
  • Escaladoras.
  • Equipos de sonido (grabadora y bocinas o estéreo).
  • Báscula
·         Camas de bench press
Además de:
  • Mobiliario y equipo de oficina.
  • Equipo de cómputo para registro de usuarios.
  • Impresora para registrar el pago de usuarios.
  • Lockers de metal.
  • Candados.

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